El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

     
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

"Langostero" ya se sació de mañana

   

Viernes, 12 de julio de 2013.

ZABALA DE LA SERNA. elmundo.com

Monumental de Pamplona

Octava de feria. Lleno de «no hay billetes» (20.000 espectadores). Toros de El Pilar, y dos de Moisés Fraile (2º y 6º), todos cinqueños; el serio y sangrado 1º se desfondó; noble el cuajado 2º sin final de viaje; bueno por el derecho el lavado 3º, un punto andarín; de ir y venir el alocado y estrecho 4º; de serio remate y expresión el 5º, que pesó en la muleta; el montado 6º se desentendió de las telas. Juan José Padilla, de negro y oro. Media estocada tendida y descabello (silencio). En el cuarto, estocada rinconera y descabello. Aviso (saludos). El Juli, de azul marino y oro. Estocada corta en todo lo alto (oreja). En el quinto, pinchazo trasero, media estocada y tres descabellos (silencio). Jiménez Fortes, de champán y oro. Media estocada delantera que se convirtió en entera (oreja y petición). En el sexto, media estocada tendida y varios descabellos. Aviso (palmas de despedida). Doce horas después de que triturase como carne picada los muslos de un mozo levantino en la calle de Estafeta, Langostero se presentó en el ruedo de Pamplona con aires estirados y los mismos andares de pistolero de la mañana. O más crecido, como saciado y altanero en su trapío: ni caso a capotes y muletas, como pasota, sin humillar ni para medio perseguir un vuelo de las telas. Siempre se genera morbo cuando un toro en el encierro causa una escabechina con semejante saña. Langostero pasó de todo en las arenas pamplonesas. Incluso del arrimón de Jiménez Fortes, y lo miraba por encima del palillo casi con desprecio. Sin maldad ni ganas. Desde la edad de toro de cinco años, como toda la corrida, a Langostero le cogió de vuelta y con el deber cumplido en la matiné. A Fortes no le arrastró la densidad ambiental de la tarde, el calor sofocante, el bochorno de Vietnam, que es Pamplona atronadora de bandas, peñas y cornetas con temperaturas selváticas. Y se le vio más despejado que en toda la temporada con un tercero de El Pilar de esos que de salida te vuelven del revés y te buscan las espaldas con el capote. Pero la onda ya la cogía en su cara lavada. Jiménez, una vez superado un punto gazapón, lo toreó de muleta con la mano derecha a placer, pues ese era el pitón del toro que pedía la pérdida de pasos. O sitio. Las plantas atalonadas y la buena embestida sometida. Los pases de pecho los bordó de dos en dos. Comprobada una izquierda a la baja, regresó con un molinete de rodillas a la diestra y en la misma posición penitente conquistó Pamplona. Tuvo su punto la magia de la estocada: la media delantera se convirtió en entera cuando el toro arreó con el torero desplantado y puso la mano instintivamente. El pomo pegó en la palma y se hundió el acero completo. Se llegó a pedir la segunda oreja; una contuvo mucha justicia. El Juli cortó otra de un toro serio al que no picó nada -y nada es nada- en el caballo y que embistió con nobleza pero muy apoyado en las manos, sin finales de viaje ni humillación. Juli le puso lo que le falta, el ánimo y la chispa. Y le buscó las vueltas hasta despenarlo de una estocada corta en todo lo alto. Pesó el quinto de extraordinarias hechuras en la muleta. Su expresión imponía. Sus miradas. Un sordo movimiento que desde arriba quizá no se percibía. Mas exigía. Ese final de muletazo para tratar de romperlo se hacía cuesta arriba incluso para un figurón como Julián. Nada fácil. A Padilla lo recibieron como el héroe que aquí siempre fue con aquellas corridas de pedernal. Su primero traía seriedad. En el saludo con el capote apostó por el pitón izquierdo, no así con la muleta. Y extrañó porque por el derecho se venía por dentro. Le tiraban las querencias y eso que El Ciclón las rehuyó hacia los medios. Hasta que se desfondó. Al alocado y estrecho cuarto no lo banderilleó. La faena deslavazada concluyó por rodillazos. Y un espadazo. Si el puntillero no lo levanta, puntúa a la pamplonesa.

El Juli, Pamplona 2013    

  <<Crónicas
videoC+
mundotoro
burladero
toroslidia
cetnotorolidia
toros
las-ventas
aplausos
eladelanto
la gacetadesalamanca
6toros6
tribuna
 
ganaderiaelpilar.es